Mareos y desmayos: por qué ocurren y cómo actuar ante cada situación
Los mareos son una molestia frecuente que puede tener muchas causas. Aprenda a identificar los distintos tipos, qué hacer cuando se presentan y en qué mome...
Más que una simple sensación: entendiendo los mareos
Casi todas las personas han experimentado mareos en algún momento. A veces se trata de una sensación pasajera al levantarse rápido de la cama; otras veces, es algo más persistente que interfiere con las actividades diarias. Aunque en la mayoría de los casos no representan un problema grave, es importante saber distinguir cuándo son inofensivos y cuándo merecen atención médica.
El término "mareo" es bastante amplio y las personas lo usan para describir sensaciones muy diferentes. Por eso, el primer paso para entender qué le ocurre es identificar exactamente qué tipo de mareo experimenta.
Los distintos tipos de mareo y sus causas más comunes
Sensación de inestabilidad o desequilibrio
Se siente como si fuera a perder el equilibrio al caminar o al estar de pie. Puede estar relacionada con problemas del oído interno, efectos de ciertos medicamentos, o simplemente con fatiga y falta de sueño. En personas mayores, esta sensación también puede asociarse a debilidad muscular o cambios en la visión.
Vértigo
Es la sensación de que todo gira a su alrededor, o de que usted mismo está girando. El vértigo suele originarse en el oído interno, donde se encuentra el sistema vestibular que controla el equilibrio. Una de las causas más frecuentes es el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), que se desencadena con ciertos movimientos de la cabeza.
Presíncope o sensación de desmayo
Es esa sensación de que está a punto de perder el conocimiento: se oscurece la visión, siente debilidad súbita y puede notar sudoración fría. Suele ocurrir cuando el cerebro recibe temporalmente menos sangre de la necesaria, ya sea por una baja de presión arterial, deshidratación o permanecer mucho tiempo de pie.
Mareo inespecífico
A veces el mareo no encaja claramente en las categorías anteriores. Puede sentirse como una sensación de "cabeza liviana" o de estar desconectado del entorno. Con frecuencia se asocia a estados de ansiedad, estrés intenso, respiración acelerada (hiperventilación) o bajones de azúcar en sangre.
Causas frecuentes que quizás no ha considerado
Más allá de las enfermedades del oído o los problemas neurológicos, existen causas muy cotidianas detrás de los mareos:
- Deshidratación: no tomar suficiente agua, especialmente en climas cálidos o durante la actividad física, reduce el volumen de sangre y puede provocar mareos. Mantener una hidratación adecuada es una de las medidas preventivas más simples y efectivas.
- Hipotensión ortostática: es la caída brusca de la presión arterial al ponerse de pie. Ocurre con frecuencia en adultos mayores, en personas que toman medicamentos para la presión y después de estar acostado por largo rato.
- Efectos de medicamentos: varios fármacos pueden causar mareos como efecto secundario, incluyendo algunos antihipertensivos, ansiolíticos, antihistamínicos y analgésicos. Si sospecha que un medicamento le está causando mareos, no lo suspenda por cuenta propia; consulte a su médico.
- Saltarse comidas: pasar muchas horas sin comer puede provocar una baja en los niveles de glucosa, lo cual se manifiesta con mareo, irritabilidad y dificultad para concentrarse.
- Falta de sueño y estrés sostenido: el cansancio acumulado afecta la capacidad del cuerpo para regular funciones básicas, incluyendo el equilibrio y la presión arterial.
Qué hacer cuando se presenta un mareo
Si está experimentando un episodio de mareo, estas medidas pueden ayudarle en el momento:
- Siéntese o recuéstese inmediatamente. Esto reduce el riesgo de caídas y ayuda a que la sangre llegue mejor al cerebro. Si puede, eleve ligeramente las piernas.
- Respire de forma lenta y profunda. Si el mareo se acompaña de sensación de ahogo o ansiedad, la respiración controlada puede ayudar a estabilizar su sistema nervioso.
- Tome agua a pequeños sorbos. Si cree que puede estar deshidratado o si lleva varias horas sin beber líquidos, rehidratarse puede mejorar la situación rápidamente.
- Coma algo ligero. Si no ha comido en varias horas, un alimento que contenga carbohidratos y algo de proteína —como una fruta con unas galletas— puede ayudar a normalizar sus niveles de azúcar.
- Evite movimientos bruscos. Cuando sienta que el mareo ha pasado, levántese despacio, primero sentándose al borde de la cama o la silla, y luego poniéndose de pie con apoyo.
Qué hacer si alguien se desmaya
Presenciar un desmayo puede ser alarmante, pero en la mayoría de los casos la persona se recupera en menos de un minuto. Lo importante es actuar con calma:
Recueste a la persona boca arriba y, si es posible, elévele las piernas unos 30 centímetros para favorecer el flujo de sangre al cerebro. Afloje cualquier prenda ajustada alrededor del cuello o el pecho. No le eche agua en la cara ni intente darle de beber mientras esté inconsciente, ya que podría ahogarse.
Si la persona no recupera el conocimiento en uno o dos minutos, si se golpeó la cabeza al caer, o si tiene convulsiones, llame al servicio de emergencias de inmediato. Estas son señales de alerta que requieren atención urgente.
Medidas para prevenir episodios recurrentes
Si los mareos le ocurren con cierta frecuencia, algunos cambios en sus hábitos diarios pueden marcar una diferencia notable:
- Levántese en etapas. Al despertar, siéntese en la cama durante 30 segundos antes de ponerse de pie. Esto le da tiempo a su sistema circulatorio para adaptarse al cambio de posición.
- No omita comidas. Procure comer a intervalos regulares para mantener estables sus niveles de glucosa. Lleve consigo un alimento pequeño si sabe que tardará en comer.
- Mantenga buena hidratación. Establezca el hábito de beber agua de forma regular a lo largo del día, sin esperar a sentir sed.
- Revise sus medicamentos. Si toma varios medicamentos, converse con su médico sobre las posibles interacciones entre medicamentos y pregunte si alguno de ellos podría estar contribuyendo a los mareos.
- Limite el consumo de alcohol y cafeína. Ambas sustancias pueden afectar la presión arterial y el equilibrio, especialmente si se consumen en exceso o con el estómago vacío.
Cuándo es necesario consultar al médico
Aunque muchos episodios de mareo son benignos, ciertos patrones y síntomas acompañantes justifican una evaluación profesional. Consulte a su médico si:
- Los mareos son frecuentes, intensos o duran más de unos minutos.
- Se acompañan de dolor de cabeza severo, visión doble, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.
- Experimenta pérdida de audición, zumbido constante en los oídos o sensación de presión en el oído.
- Ha tenido desmayos repetidos sin causa aparente.
- Los episodios interfieren con su capacidad para trabajar, manejar o realizar sus actividades cotidianas.
Su médico puede realizar pruebas sencillas para determinar el origen del problema y recomendar un tratamiento adecuado. En muchos casos, la solución es más simple de lo que se imagina.
Este artículo es solo informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud. Ante cualquier duda sobre su salud, consulte a su médico.