El Cáncer Colorrectal
El cáncer colorrectal comienza como pólipos benignos que pueden convertirse en cáncer. Conozca sus causas, síntomas, métodos de diagnóstico, opciones de tr...
Causas del cáncer colorrectal
Casi todos los cánceres colorrectales comienzan como pólipos no cancerosos (benignos) en el revestimiento del colon y el recto. Estos pólipos lentamente se van convirtiendo en cáncer con el paso del tiempo.
Existen varios factores que aumentan el riesgo de padecer cáncer colorrectal:
- Edad: tener 45 años o más
- Consumo de alcohol y tabaco
- Sobrepeso u obesidad: mantener un peso elevado incrementa el riesgo de forma significativa. Conozca más sobre los efectos del sobrepeso y la obesidad en la salud
- Origen étnico: ser de origen afroamericano o de Europa oriental
- Dieta inadecuada: consumir muchas carnes rojas o procesadas, llevar una dieta baja en fibra y rica en grasas, o pobre en frutas y verduras. Descubra por qué los alimentos procesados no son buenos para la salud
- Pólipos colorrectales previos
- Enfermedad intestinal inflamatoria (enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa)
- Antecedentes familiares de cáncer colorrectal
- Enfermedades hereditarias: algunas condiciones genéticas, como el síndrome de Lynch, también aumentan el riesgo
Síntomas
Muchos casos de cáncer de colon no presentan síntomas en sus etapas iniciales. Sin embargo, cuando aparecen, los siguientes signos pueden indicar la presencia de este tipo de cáncer:
- Sensibilidad y dolor abdominal en la parte baja del abdomen
- Sangre en las heces
- Cambios en las deposiciones: diarrea, estreñimiento u otras alteraciones
- Heces delgadas
- Pérdida de peso sin ninguna razón conocida
Pruebas y exámenes de detección
A través de los exámenes de detección, el cáncer de colon se puede identificar antes de que los síntomas se presenten, que es el momento en que resulta más curable. Las pruebas de detección de heces anormales deben ir seguidas de una colonoscopia, que permite observar todo el colon.
El profesional de salud realizará un examen físico y hará presión sobre la zona abdominal. En pocas ocasiones el examen físico muestra algún problema, aunque puede detectarse una protuberancia (masa) abdominal. Un examen rectal puede revelar la presencia de una masa en personas con cáncer rectal, pero no necesariamente con cáncer de colon.
Exámenes de sangre
Para las personas que han recibido un diagnóstico de cáncer colorrectal, se pueden realizar diversos análisis de sangre:
- Conteo sanguíneo completo (CSC) para detectar anemia
- Pruebas de la función hepática
Si se diagnostica cáncer colorrectal, se realizarán exámenes adicionales para determinar si se ha diseminado. Esto se denomina estadificación. Las tomografías computarizadas o las resonancias magnéticas del abdomen, la zona pélvica o el tórax se usan para determinar la etapa del cáncer. En algunos casos, también se utilizan las tomografías por emisión de positrones (TEP).
Etapas del cáncer colorrectal
- Etapa 0: el cáncer está solamente en la capa más interna del revestimiento del intestino
- Etapa I: el cáncer está en las capas internas del colon
- Etapa II: el cáncer se ha diseminado a través de la pared muscular del colon
- Etapa III: el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos
- Etapa IV: el cáncer se ha diseminado a otros órganos, como el hígado y los pulmones
Los exámenes de sangre para detectar marcadores tumorales, como el antígeno carcinoembrionario (ACE), pueden ayudar a controlar la evolución durante y después del tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento depende de muchos factores, incluyendo la etapa en la que se encuentre el cáncer. Las opciones de tratamiento incluyen:
- Cirugía endoscópica (cirugía menos invasiva que utiliza un tubo flexible e iluminado)
- Cirugía para extirpar el tumor
- Quimioterapia
- Radioterapia
- Inmunoterapia
- Terapia dirigida
Cirugía
El cáncer de colon en etapa 0 se puede tratar extirpando el tumor mediante una cirugía endoscópica (colonoscopia). Para el cáncer en etapas I, II y III, es necesario realizar una cirugía más exhaustiva para extirpar todo o parte del colon y del recto afectado. Esta cirugía se denomina resección del colon o colectomía.
Quimioterapia
La quimioterapia consiste en tomar medicamentos que destruyen las células cancerosas. Puede administrarse un solo tipo de medicamento o una combinación de ellos.
La mayoría de las personas con cáncer de colon en etapa III reciben quimioterapia después de la cirugía durante 3 a 6 meses. Esto se denomina quimioterapia complementaria: a pesar de que se extirpó el tumor, se suministra para tratar cualquier célula cancerígena que pudiera haber quedado.
La quimioterapia también se utiliza para mejorar los síntomas y prolongar la supervivencia en personas con cáncer de colon en etapa IV.
Inmunoterapia
La inmunoterapia consiste en tomar medicamentos que aumentan la capacidad del propio sistema inmunitario para destruir las células cancerosas. Tiene efectos secundarios distintos a los de la quimioterapia.
Radioterapia
La radioterapia utiliza radiación para destruir las células cancerosas y se emplea con frecuencia en el tratamiento del cáncer rectal.
Terapia dirigida
El tratamiento dirigido se concentra en objetivos (moléculas) específicos en las células cancerígenas. Estos objetivos influyen en la forma en que las células cancerosas crecen y sobreviven. Usando estos objetivos, el medicamento incapacita a las células cancerosas para que no puedan diseminarse. La terapia dirigida puede suministrarse en forma de pastillas o inyectarse en una vena, y puede combinarse con cirugía, quimioterapia o radioterapia.
Tratamiento del cáncer en el hígado
Para las personas con enfermedad en estadio IV que se ha extendido al hígado, el tratamiento puede dirigirse directamente a los tumores hepáticos. Las opciones incluyen:
- Ablación: quemar el cáncer con calor
- Quimioterapia o radioterapia administrada directamente en el hígado
- Crioterapia: congelar el cáncer
- Cirugía para extirpar los tumores
- Esferas radiactivas que administran tratamiento para destruir las células cancerosas
- Inyección de alcohol (etanol) en el tumor hepático para destruir las células cancerosas
Expectativas y pronóstico
Con tratamiento, los cánceres en etapas 0, I, II y III suelen curarse, aunque los cánceres en estadios superiores tienen menos probabilidades de curación. En la mayoría de los casos, el cáncer en etapa IV no es curable, pero existen excepciones, como cuando la extensión del cáncer se limita al hígado. Para lograr la curación, el tratamiento debe eliminar todo el cáncer. Sin embargo, existe la posibilidad de que reaparezca, y en ese caso la curación se vuelve mucho menos probable.
Posibles complicaciones del tratamiento
- Obstrucción intestinal por cicatrices quirúrgicas
- Efectos secundarios a corto y largo plazo de la quimioterapia, la inmunoterapia, la radioterapia y la terapia dirigida
- Bloqueo del colon que provoca obstrucción intestinal
- Reaparición del cáncer en el colon
- Metástasis: diseminación del cáncer a otros tejidos y órganos
- Desarrollo de un segundo cáncer colorrectal primario
Cuándo consultar al médico
Es importante contactar a su profesional de salud si presenta:
- Heces negras y alquitranadas
- Sangre durante las deposiciones
- Cambios en los hábitos para defecar
- Pérdida de peso inexplicable
Prevención
El cáncer de colon casi siempre se puede descubrir por medio de una colonoscopia en las etapas más tempranas, cuando es más curable. Todos los adultos de 45 años de edad y mayores deben someterse a exámenes de detección de cáncer de colon. La frecuencia de estos exámenes depende de la prueba que se utilice.
Con los exámenes de detección a menudo se pueden encontrar pólipos antes de que se vuelvan cancerosos. Extirpar dichos pólipos puede prevenir este tipo de cáncer. Las personas con ciertos factores de riesgo pueden necesitar hacerse pruebas más temprano (antes de los 45 años) o con mayor frecuencia.
Un estilo de vida saludable también puede ayudar a disminuir el riesgo. Considere estas recomendaciones:
- Realice actividad física con regularidad. Conozca cuánto ejercicio debe hacer para mantener una buena salud
- No fume ni consuma tabaco
- Mantenga un peso saludable
- Consuma una dieta rica en frutas y vegetales y baja en carnes rojas y procesadas
Además, aprender a manejar el estrés de forma saludable puede contribuir al bienestar general durante cualquier etapa de la vida.
Este artículo es solo informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud. Ante cualquier duda sobre su salud, consulte a su médico.