Inflamación del nervio ciático

Conozca los síntomas, causas, factores de riesgo y medidas de prevención de la inflamación del nervio ciático, una condición que puede causar dolor intenso...

Meditodo Meditodo · · Enfermedades Comunes

Síntomas de la ciática

El dolor de ciática puede aparecer en casi cualquier punto de la vía nerviosa. Es muy probable que siga un recorrido desde la región lumbar hasta los glúteos y la parte posterior de los muslos y las pantorrillas.

El dolor puede variar desde una molestia leve hasta un dolor agudo y urente. A veces, se puede sentir como una sacudida o una descarga eléctrica. Puede empeorar al toser, estornudar o al estar sentado por mucho tiempo. Normalmente, la ciática afecta a un solo lado del cuerpo.

Algunas personas también presentan entumecimiento, hormigueo o debilidad muscular en la pierna o el pie. Una parte de la pierna puede doler, mientras que otra puede estar entumecida.

Cuándo consultar con un médico

La ciática leve suele desaparecer con el tiempo. Sin embargo, es importante solicitar una cita médica si las medidas de cuidado personal no alivian los síntomas, si el dolor persiste durante más de una semana, es grave o empeora progresivamente.

Busque atención médica de inmediato si presenta alguna de estas situaciones:

  • Dolor repentino e intenso en la parte inferior de la espalda o la pierna, acompañado de entumecimiento o debilidad muscular.
  • Dolor tras una lesión violenta, como un accidente de tráfico.
  • Problemas para controlar los intestinos o la vejiga.

Causas

La ciática se produce debido al pinzamiento del nervio ciático. La causa más común suele ser una hernia de disco en la columna vertebral o el crecimiento óseo excesivo (a veces denominado espolón óseo) en los huesos de la columna. En casos poco frecuentes, un tumor puede ejercer presión sobre el nervio. También enfermedades como la diabetes pueden dañar el nervio.

Factores de riesgo

Diversos factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar ciática:

  • Edad: los cambios en la columna vertebral relacionados con el envejecimiento, como las hernias de disco y los espolones óseos, son las causas más frecuentes.
  • Obesidad: el sobrepeso aumenta la tensión sobre la columna vertebral, lo que incrementa el riesgo.
  • Profesión: trabajos que requieran torcer la espalda, transportar cargas pesadas o conducir un vehículo durante largos períodos pueden influir en la aparición de la ciática.
  • Permanecer sentado durante mucho tiempo: las personas sedentarias son más propensas a desarrollar ciática que quienes realizan actividad física con regularidad.
  • Diabetes: esta enfermedad afecta la manera en que el cuerpo usa la glucosa en la sangre y aumenta el riesgo de daño en los nervios.

Complicaciones

La mayoría de las personas se recupera por completo de la ciática, por lo general sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, en algunos casos la ciática puede dañar los nervios. Busque atención médica inmediata si experimenta:

  • Pérdida de sensibilidad en la pierna afectada
  • Debilidad en la pierna afectada
  • Pérdida del control de los intestinos o de la vejiga

Prevención

No siempre es posible prevenir la ciática, y esta afección puede volver a aparecer. Sin embargo, existen medidas que ayudan a proteger la espalda:

Haga ejercicio con regularidad

Para mantener la espalda fuerte, trabaje los músculos del torso, es decir, los músculos del abdomen y la parte baja de la espalda que son necesarios para una buena postura y alineación. Si no sabe por dónde empezar, consulte cuánto ejercicio es recomendable hacer y pida orientación a su médico sobre las actividades más adecuadas para usted.

Mantenga una buena postura al estar sentado

Elija un asiento que ofrezca buen apoyo para la zona lumbar, tenga apoyabrazos y una base giratoria. Para un mejor soporte, coloque una almohada o una toalla enrollada en la parte baja de la espalda para mantener su curvatura natural. Procure mantener las rodillas al nivel de la cadera.

Utilice su cuerpo correctamente

Cuando esté de pie durante períodos prolongados, descanse un pie sobre un taburete o una caja pequeña de vez en cuando. Al levantar objetos pesados, deje que las piernas hagan la fuerza: coloque el objeto cerca del cuerpo y evite girar el tronco al mismo tiempo. Si el objeto es muy pesado o difícil de manipular, busque ayuda de otra persona.

Este artículo es solo informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud. Ante cualquier duda sobre su salud, consulte a su médico.