Los Riñones: El Filtro de nuestro organismo

Los riñones filtran la sangre, eliminan toxinas y regulan funciones vitales del organismo. Conozca cómo funciona la Enfermedad Renal Crónica, sus síntomas...

Meditodo Meditodo · · Enfermedades Comunes

Función de los riñones

Los riñones son unos de los órganos más importantes del cuerpo humano. Su función primordial es servir como un "súper filtro" para limpiar y expulsar las impurezas del organismo. En concreto, purifican la sangre a razón de aproximadamente media taza por minuto, equilibran los fluidos del cuerpo, liberan hormonas que ayudan a regular la presión arterial, mantienen el equilibrio de sustancias químicas (como sodio, potasio y calcio) y eliminan el ácido que producen las células.

Los riñones son dos órganos con forma parecida a una arveja, pero grandes como el tamaño del puño de su mano. Trabajan las 24 horas del día para eliminar los desechos y el exceso de agua. Actúan como filtros muy eficientes que eliminan del cuerpo sustancias tóxicas o toxinas perjudiciales presentes en plantas y animales, que inevitablemente llegan al organismo a través de los alimentos que consumimos. Las toxinas son producidas por la descomposición de las proteínas provenientes de los alimentos y de otras sustancias que ingerimos. Esos desechos son transformados y expulsados del cuerpo en forma líquida: la orina.

Origen y consecuencias de la Enfermedad Renal Crónica (ERC)

La acumulación de grasa y colesterol en las paredes de las arterias, causada por el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas, con el transcurrir del tiempo produce una obstrucción en el flujo sanguíneo. Las arterias se van endureciendo y se hacen cada vez más angostas, obligando al corazón a realizar un esfuerzo mayor del que debería, lo cual origina la hipertensión arterial.

Esta sobrecarga de trabajo del corazón, combinada con unos vasos sanguíneos cada vez más estrechos, hace que sea insuficiente la cantidad de sangre que necesitan los distintos órganos del cuerpo. Los vasos sanguíneos de los riñones también sufren daño. Si los riñones están dañados, no pueden filtrar la sangre correctamente, y esto puede ocasionar que los desechos se acumulen en el cuerpo, generando una intoxicación que causa graves daños al organismo, incluso la muerte. Si el daño es permanente, da origen a la Enfermedad Renal Crónica (ERC).

El daño renal es producto de un proceso lento que tiene su origen años atrás. Muchas personas ignoran que lo padecen hasta que el daño aparece. En algunos casos, el deterioro empeora con el tiempo y puede llegar a ocasionar insuficiencia renal. Si los riñones fallan de manera definitiva, será necesario realizar diálisis o un trasplante de riñón.

¿Cuáles son los síntomas de la ERC?

Como se mencionó anteriormente, la mayoría de las personas con enfermedad renal crónica no presentan síntomas al principio. Es posible que los síntomas no aparezcan hasta que los riñones estén muy dañados, e inclusive cuando la persona ya esté cerca de necesitar diálisis o trasplante. La única manera de saber qué tan bien funcionan sus riñones es mediante la realización de pruebas clínicas.

Por ejemplo, una de las primeras medidas que realiza su médico es medirle la presión arterial para determinar la existencia o no de hipertensión. Recuerde que la hipertensión es el enemigo silencioso: puede estar presente sin que usted lo sepa, y es causa frecuente de ERC.

También es muy probable que le indiquen realizarse pruebas de laboratorio para medir la cantidad de proteína en la orina. La presencia de una pequeña cantidad de proteínas en la orina es normal, pero si se encuentran grandes concentraciones, son indicios de daño en el riñón. Los riñones sanos permiten que las proteínas y otros nutrientes importantes pasen y regresen a la sangre.

Hinchazón como señal de alerta

Un síntoma muy claro de un posible problema renal es cuando una persona presenta hinchazón, principalmente a nivel de los pies y tobillos, lo cual se conoce como edema. Esto ocurre porque los riñones no pueden expulsar el exceso de líquido que tiene el organismo en un momento dado, lo que indica que ya existe daño renal.

Otros síntomas que pueden ser un indicio

Los siguientes síntomas no son necesariamente definitivos para diagnosticar ERC, pero pueden ser una señal de alerta. Muchos de ellos están relacionados con la hidratación:

  • Cambio en la frecuencia urinaria (aumento o disminución)
  • Presencia de burbujas o espuma en la orina
  • Pérdida del apetito
  • Problemas de concentración y dificultad para pensar con claridad
  • Dificultad para dormir o permanecer dormido
  • Picazón o piel muy reseca
  • Calambres musculares
  • Sensación de estómago revuelto, vómitos y fatiga
  • Dificultad para respirar, dolores en el tórax o en la parte baja de la espalda

Pruebas clínicas específicas

Existen pruebas más específicas que ayudan al diagnóstico y tratamiento preciso de la ERC, como medir la Tasa de Filtración Glomerular (TFG), el cociente albúmina/creatinina (CAC) y la creatinina en suero.

También es importante mencionar que la preexistencia de enfermedades de riesgo como diabetes o hipertensión arterial, así como antecedentes familiares de estas enfermedades, representan un llamado de alerta sobre la posibilidad de desarrollar daño renal o ERC.

La realización de pruebas clínicas es esencial tanto para buscar un diagnóstico preciso como para controlar la enfermedad si ya ha sido diagnosticada. Un tratamiento adecuado ayudará a retrasar su avance o a mantenerla bajo control. En ambos casos, cuanto antes se actúe, mejor.

Acciones que puede tomar para prevenir la Enfermedad Renal Crónica

Se pueden tomar muchas medidas para mantener sus riñones sanos. Todas van a requerir esfuerzo de su parte, pero todas tienen su recompensa.

  • Controle su presión arterial: además de la medicación, incorpore cambios en sus hábitos de consumo. Coma más sano eligiendo frutas, verduras y granos integrales, y evite o elimine el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas.
  • Reduzca el consumo de sal (sodio): sabemos que la comida sin sal no es muy apetitosa, pero el esfuerzo para alejar la ERC vale la pena.
  • Disminuya el consumo de azúcar: así aleja la posibilidad de desarrollar diabetes. Si ya es diabético, con mayor razón debe mantener su nivel de azúcar en la sangre bajo control absoluto. Fíjese pequeñas metas que pueda cumplir cada día y no olvide tomar estrictamente la medicación indicada por su médico.

Estos tres consejos le traerán beneficios adicionales: mejorará su Índice de Masa Corporal (IMC) y, en consecuencia, podrá controlar el sobrepeso y la obesidad. Reducir el exceso de peso puede convertirse en una meta diaria, y más pronto que tarde verá resultados positivos.

Y si usted es fumador, le aconsejamos que deje de fumar de manera definitiva. El tabaco daña los riñones y aumenta la presión arterial. Sabemos que quizás este sea el reto más duro de todos los mencionados aquí, pero recuerde que lo que está en juego es su propia salud y su vida.

Este artículo es solo informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud. Ante cualquier duda sobre su salud, consulte a su médico.