5 maneras saludables de manejar el estrés

Conozca cinco estrategias saludables para manejar el estrés en su vida diaria, desde la alimentación y el ejercicio hasta el descanso adecuado.

Meditodo Meditodo · · Salud Mental

¿Por qué no todo el estrés es malo?

De acuerdo con informes de la American Psychological Association, el dinero y el trabajo continúan siendo factores estresantes importantes para la mayoría de las personas. Sin embargo, no todo el estrés es perjudicial. De hecho, el estrés forma parte de nuestra respuesta evolutiva de "lucha o huida", un mecanismo que nos ayuda a defendernos ante amenazas o peligros repentinos. Esta reacción nos permite sentirnos más alertas, enfocados y motivados.

La clave está en controlar el estrés de manera eficiente. Cuando no se maneja adecuadamente, el estrés crónico puede afectar seriamente nuestra mente y nuestro cuerpo.

1. Controle el estrés a través de una alimentación saludable

Nuestro sistema inmunológico necesita cantidades adecuadas de sueño, ejercicio y buena nutrición para funcionar correctamente. Desafortunadamente, el estrés prolongado puede generar fatiga y afectar negativamente nuestro estado de ánimo, lo que dificulta elegir un estilo de vida saludable.

Muchas personas tienden a comer en exceso durante momentos de estrés, recurriendo a alimentos rápidos y reconfortantes que suelen estar cargados de grasa, sal y azúcar. Si además se abusa de la cafeína —especialmente por la noche— para mejorar el ánimo y la energía, esto puede resultar contraproducente al alterar la calidad del sueño.

Ser consciente de lo que come, especialmente durante circunstancias estresantes, puede ayudarle a controlar los niveles de estrés y cambiar la forma en que responde ante él.

2. Evite comer bocadillos sin sentido

Los alimentos con alto contenido calórico pueden estimular la liberación de ciertas sustancias químicas en el cerebro que nos hacen sentir recompensados, pero solo a corto plazo. También generan ganas de seguir comiendo y, en un círculo vicioso, comer en exceso puede llevar a un aumento de peso que incrementa el estrés psicológico. Las golosinas azucaradas, como el helado, pueden dar una sensación de bienestar temporal, pero siempre es seguida por una caída anímica.

Si siente la necesidad de comer entre comidas, busque alimentos nutritivos, duros y crujientes que ayuden a aliviar la tensión poniendo a trabajar los músculos de la mandíbula. Algunas buenas opciones son:

  • Almendras
  • Nueces de soya
  • Zanahorias pequeñas

Recuerde que los alimentos procesados no son buenos para la salud y pueden empeorar los efectos del estrés en su organismo.

3. Coma regularmente y no salte comidas

Cuando se está bajo estrés, es fácil posponer las comidas o incluso omitirlas por completo. Como resultado, el estado de ánimo y los niveles de energía se ven afectados. Los niveles de azúcar en la sangre pueden caer, lo que lleva a un aumento del estrés. Si el estrés le quita el apetito, procure comer cantidades más pequeñas con mayor frecuencia durante el día.

Además, recuerde mantener las comidas como momentos agradables y separados del trabajo u otras fuentes de estrés. Si come en el escritorio mientras trabaja, o paga facturas mientras cena, algo va a fallar. Tómese un poco de tiempo adicional para reducir la velocidad y relajarse mientras come. De esa manera, es probable que coma menos y lo disfrute más.

4. Controle el estrés a través de la actividad física

Ya sea que tenga ganas o no, el ejercicio es un gran aliado contra el estrés. Cuando se ejercita, el cuerpo libera endorfinas —sustancias que naturalmente le hacen sentir bien—. Para algunas personas, los mejores remedios contra el estrés son los ejercicios suaves y de baja intensidad, como yoga, pilates o un relajante paseo por el parque. Otras prefieren entrenamientos de alta intensidad, como carreras de velocidad.

Cualquiera que sea la actividad que le haga sentir bien, lo importante es incorporar el ejercicio como parte de su rutina. Incluso en casa se pueden realizar muchas de estas actividades.

5. No se olvide del sueño

Cuando no dormimos lo suficiente, nuestro cuerpo libera más cortisol de lo habitual. El cortisol es una hormona del estrés que, en exceso, puede hacer que nos veamos y nos sintamos cansados y agotados. El sueño ayuda al cuerpo a entrar en modo de reparación, renovando nuestras células. Esto es vital para todo el organismo, y una buena noche de descanso puede ayudar significativamente a aliviar el estrés psicológico.

Todo está conectado

En conjunto, la nutrición, el ejercicio y el sueño promueven una mejor salud. Si bien estas estrategias no eliminarán las situaciones estresantes, sí pueden ayudarle a controlar mejor los niveles de estrés y lograr un mayor bienestar general. Recuerde que la dopamina, una sustancia química cerebral relacionada con el placer y la motivación, se ve favorecida cuando adoptamos hábitos saludables de forma constante.

Este artículo es solo informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud. Ante cualquier duda sobre su salud, consulte a su médico.