¿Por qué los alimentos procesados no son buenos para nuestra salud?

Conozca por qué los alimentos procesados pueden afectar su salud, qué aditivos contienen y cómo reducir su consumo para llevar una alimentación más equilib...

Meditodo Meditodo · · Nutrición y Bienestar

¿Realmente sabemos lo que comemos?

No hay buenas razones para comer alimentos procesados, pero sí existen decenas de motivos para dejar de consumirlos. Quizás no nos hemos dado cuenta, pero la gran mayoría de los productos que se encuentran en nuestra nevera o alacena son "artificiales". Si bien la publicidad nos quiere hacer creer que se trata de algo conveniente y rápido de preparar, lo cierto es que la comida procesada resulta más perjudicial de lo que parece. Así lo confirman diversos estudios científicos publicados en revistas de alto impacto.

Comida procesada: ¿sí o no?

Es probable que haya visto publicidad donde le insinúan que con una hamburguesa y un refresco puede ser feliz. Sin embargo, eso dista mucho de la realidad. La comida rápida posee una baja calidad nutricional y resulta nociva para la salud a mediano plazo.

La idea no es que deje de comer procesados de la noche a la mañana, sino que disminuya su cantidad y reduzca la dependencia hacia ellos. A muchas personas no les gusta usar la palabra "adicción", pero es lo que sucede en el organismo. Seguramente no siente unas ganas descontroladas de comer una manzana o un tomate, pero sí de unas papas fritas. En eso radica esa dependencia.

El secreto de esta sensación está en el contenido de azúcar de estos productos. Esta sustancia puede generar un proceso de "necesidad" según afirma la literatura científica. Si ha pensado seguir una dieta más saludable, las primeras etapas serán difíciles. Cuanto más tiempo haya pasado consumiendo procesados, más complicado será dejarlos.

El proceso de convertir productos simples en poco saludables

Cuando decimos que un alimento es procesado, significa que no está en su estado natural, sino que ha sido sometido a una serie de cambios en cuanto a su apariencia y calidad nutricional. También nos referimos a un procesado cuando un alimento tiene más de dos ingredientes en su composición. Básicamente se cambia el origen del producto y se convierte en otro diferente.

Lo más preocupante es que aporta muchas menos proteínas, vitaminas y antioxidantes que su versión original. Además, suele presentar azúcares añadidos y grasas trans en su composición.

¿Cómo perjudican al cuerpo?

No muchas personas se dan cuenta de los peligros que conlleva comer alimentos procesados. Se sabe que el consumo frecuente de ciertos productos ultraprocesados aumenta el riesgo de padecer cáncer, sobre todo del tracto gastrointestinal y asociado a la obesidad y el sobrepeso, según afirman los expertos. Entre los aditivos más peligrosos se encuentran:

  • Azodicarbonamida (E-927a)
  • Butilhidroxitolueno (BHT-E32)
  • Butilhidroxianisol (E-320)

Estos aditivos, entre otros, no son bien digeridos por el organismo, ya que el cuerpo no está preparado para procesarlos. No existen de forma natural, son creados artificialmente y se van acumulando en el cuerpo con el tiempo.

Sin llegar al extremo del cáncer, los alimentos procesados pueden causar:

Menor transformación, mayor calidad nutricional

A mayor transformación o procesos por los que atraviesa la comida, menor cantidad de nutrientes tendrá. Si prueba, por ejemplo, el arroz integral y lo compara con el refinado (blanco), notará que no tienen el mismo sabor ni las mismas propiedades. A los productores les interesan las ventas, no tanto la calidad nutricional de los alimentos, por lo que se centran fundamentalmente en aumentar la vida útil de sus productos.

Es cierto que al comprar un alimento orgánico se deteriora más rápido, pero eso es una señal de su calidad. Los alimentos que se degradan a los pocos días cumplen con un ciclo natural. En cambio, los productos artificiales demoran más en este proceso precisamente por los conservantes que contienen.

Crean dependencia

El exceso de azúcar, sal y aditivos generan dependencia. No es posible crear en casa un refresco, una galleta o una hamburguesa como la que ya se vende preparada. Esto provoca un claro desequilibrio nutricional: como no le estamos ofreciendo al cuerpo lo que realmente necesita, este demanda más nutrientes y más comida.

Contribuyen al aumento de peso

La comida procesada es una de las principales razones del sobrepeso y la obesidad en el mundo. La industria alimentaria, con su publicidad y fórmulas cada vez más cargadas de químicos, ha contribuido a crear una sociedad con graves problemas de salud. Los consumidores terminamos cada vez más expuestos a condiciones como enfermedades cardíacas, diabetes y otros padecimientos crónicos.

¿Qué puede hacer usted?

Por todos estos motivos, le recomendamos reducir de forma progresiva el consumo de alimentos procesados, al mismo tiempo que aumenta la ingesta de productos frescos y naturales. De este modo se asegura de que su cuerpo obtenga todos los nutrientes que necesita, minimizando el riesgo asociado a los aditivos que usa la industria. Complementar estos cambios con actividad física regular también es fundamental para mantener una buena salud.

Este artículo es solo informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud. Ante cualquier duda sobre su salud, consulte a su médico.