¿Por qué las personas se automedican?

La automedicación es una práctica frecuente que puede poner en riesgo la salud. Conozca las principales razones por las que las personas se automedican y l...

Meditodo Meditodo · · Medicamentos

¿Qué es la automedicación?

La automedicación consiste en el uso o consumo de medicamentos por parte de una persona para tratarse una enfermedad, dolencia o malestar sin la debida asesoría o participación de un médico especialista. Aunque muchas personas saben que hacerlo no es lo más recomendable, esta práctica es muy frecuente y se percibe casi como algo normal. Lo delicado es que muchas personas podrían estar consumiendo medicamentos poniendo en riesgo su propia salud o la de sus seres queridos, sin considerar responsablemente las consecuencias que esto puede implicar.

Razones por las que las personas se automedican

Son muchas las razones que nos ayudan a comprender por qué las personas recurren a la automedicación: razones culturales, demográficas, sociales, económicas, entre otras. En los países no desarrollados, esta práctica se presenta con mayor incidencia y extensión, en gran parte porque los índices de pobreza limitan enormemente el acceso a los sistemas formales de salud.

Factores económicos y de acceso a la salud

Muchas veces el ingreso familiar alcanza escasamente para cubrir alimentación y transporte, lo que relega a la población con menos recursos el acceso a consultas médicas con especialistas y, con ello, a los medicamentos específicos para tratar una determinada enfermedad. A esto se suma el descuido y la falta de dotación de equipos, medicinas y personal de salud en la mayoría de los hospitales y centros de salud de la red pública, lo que inevitablemente alienta la automedicación.

El papel de las farmacias

No es raro ver a un vendedor de farmacia recomendar un medicamento a una persona que le pide una sugerencia, sin considerar a fondo los riesgos a los que la expone, ya sea por posibles reacciones adversas o efectos secundarios. El personal que vende medicamentos, a pesar de tener buena voluntad, en algunos casos puede carecer de la preparación suficiente para despachar medicamentos sin receta. Es el profesional farmacéutico, quien debe estar presente en toda farmacia, el llamado a orientar al paciente sobre la conveniencia o no de consumir un determinado medicamento, especialmente cuando la persona no cuenta con una receta médica.

Colapso de los sistemas de salud

La precariedad y la falta de funcionalidad de muchos sistemas de salud obligan a las personas a resolver sus necesidades por vías informales. La alta concentración de pacientes en determinadas especialidades hace que el acceso a la atención médica sea muy difícil. Ante síntomas menores como dolor de cabeza, fiebre o resfriado común, muchas personas prefieren automedicarse antes que hacer largas filas por una consulta, sobre todo si el uso del medicamento es por corto tiempo (24 a 48 horas) y se siguen las instrucciones del fabricante.

Problemas con los seguros de salud

La cobertura de los seguros es otro factor relevante. Muchas personas han tenido que lidiar con las compañías aseguradoras para lograr cobertura en un caso específico, o solicitar reconsideraciones por estudios, intervenciones de especialistas o suministro de medicamentos que la empresa de seguros considera improcedentes.

Creencias culturales y medicina natural

La procedencia de las personas y sus creencias también influyen, principalmente entre quienes provienen de zonas rurales, donde es muy común el uso de plantas y hierbas medicinales. No es raro encontrar casos de una persona recomendándole a otra el uso de determinadas plantas para tratar alguna enfermedad. Esto explica en parte la proliferación de tiendas que venden exclusivamente medicamentos y productos de origen natural, dirigidos a personas que, por el hecho de que estos productos son naturales, llegan a la conclusión de que no podrían causar mayores daños.

Riesgos de la automedicación

Cuando la automedicación se realiza de forma indiscriminada e irresponsable, y la persona está poco informada, el riesgo para su salud o la de sus familiares puede ser grave. Entre los principales peligros se encuentran:

  • Efectos secundarios por uso excesivo: los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, por ejemplo, están relacionados con gastritis y hemorragias digestivas. El paciente podría exponerse a una gastritis medicamentosa severa que incluso podría poner en riesgo su vida. Conocer las diferencias entre antiinflamatorios y analgésicos es fundamental antes de tomar cualquier decisión.
  • Resistencia a los antibióticos: consumir antibióticos sin indicación médica puede generar reacciones alérgicas, molestias gastrointestinales y favorecer la aparición de bacterias resistentes, lo que complica el tratamiento y empeora la enfermedad.
  • Interacciones peligrosas entre medicamentos: hay medicamentos que no se deben combinar con otros, y esto solo lo sabe el especialista. Quien se automedica suele desconocer estos peligros.
  • Riesgos durante el embarazo: las mujeres embarazadas deben extremar los cuidados y no automedicarse, ya que algunos fármacos pueden ser absorbidos fácilmente por la placenta y afectar al bebé.

Conclusión: cuide su salud de forma responsable

Siendo la salud nuestro bien más preciado, es importante poner todos los cuidados y precauciones a la hora de tomar un medicamento sin prescripción médica. Cada persona debe acudir a sus controles preventivos y tratar de evitar la automedicación hasta donde le sea posible. Comprender por qué las personas se automedican es clave para educar a la población en el consumo racional de productos farmacéuticos, y para que se entienda que seguir siempre las indicaciones del especialista es lo más conveniente. Recuerde que la automedicación puede provocar serios problemas de salud, dado que los medicamentos no están exentos de efectos adversos.

Este artículo es solo informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud. Ante cualquier duda sobre su salud, consulte a su médico.